24 de septiembre 2018

Entrevistamos a Xabi San Martín: autor de la BSO de Intruders: Hide and Seek

Xabi San Martín, el conocido compositor de LODVG, se ha aventurado en el mundo de los videojuegos

Xabi San Martín, teclista y compositor en el grupo pop  La Oreja de Van Gogh, se ha adentrado en el mundo de los videojuegos y, como no podía ser de otra manera, lo ha hecho de la mano de PlayStation Talents.

Su música y el proyecto de Intruders: Hide and Seek fue  un auténtico flechazo. ¿Pero cómo ha podido surgir el amor entre este popero y un juego de sigilo en realidad virtual?

Os dejamos que él mismo os lo cuente.


¿Cómo conociste a los chicos de Intruders?

Un amigo común que sabía de la ilusión y las ganas que yo tenía de escribir música para videojuegos me puso en contacto con Roberto Yeste de PlayStation Talents, quien, a su vez, me invitó a pasar a conocer a los equipos que tenía en desarrollo en ese momento. De todos, el que me llamó más la atención fue Intruders: Hide and Seek, de los chicos de Tessera Studios. Lo primero que me vino a la cabeza al ver a tanta gente joven apasionada por un proyecto en común y trabajando sin ni siquiera darse cuenta de que lo estaban haciendo, fue a los comienzos de nuestro grupo de música.

Me dejaron probar el juego y mira que da corte ser el nuevo delante un grupo de gente, pero es que era tan inquietante que al minuto de conocernos, yo ya estaba dando grititos ridículos y haciendo aspavientos de miedo con las PlayStation VR.

¿Alguna vez has compuesto música para otros videojuegos? ¿Desde cuándo te interesa este mundillo?

La realidad es que mi primera aproximación a la música, incluso antes de formar La Oreja de Van Gogh, fue inspirada por la música de los videojuegos. En una época en la que la mayoría de los ordenadores no tenían ni ratón, yo ya escribía música metiendo valores hexadecimales en un “tracker” de cuatro canales. ¡Eran bandas sonoras para juegos que no existían! Pasaba horas y horas en mi habitación y, si en aquel entonces un genio de la lámpara me hubiera ofrecido un deseo, le hubiera pedido dedicarme a aquello el resto de mi vida.

Pasaron los años y, aunque mi pasión por la informática en general y la composición en particular siempre sigue conmigo, las circunstancias quisieron que en la universidad y junto a unos amigos formáramos lo que hoy es La Oreja de Van Gogh. Después de recorrer el mundo con nuestras canciones y de vender ocho millones de discos es imposible quejarse.

¿Qué aspectos has tenido más en cuenta par componer una BSO de un videojuego de terror? ¿Qué tiene de especial la banda sonora de Intruders: Hide and Seek respecto a otros títulos?

Lo más complicado ha sido dar con el tono musical que complementara la estética y la narrativa del juego. Hay muchos videojuegos de terror y lo habitual, como creo que me ocurrió a mí al principio, es caer en tópicos.

Pablo Lafora, game designer de Tessera Studios, guió mis pasos hasta lo que ellos querían con una paciencia bíblica. Ahora que echo la vista atrás me acuerdo de los primeros borradores que les envié y me pongo rojo como un tomate… Sea como sea, el proceso ha sido creativamente muy exigente y el resultado me atrevo a decir que es redondo. A diferencia de muchos otros títulos, la banda sonora es un elemento con personalidad dentro del universo de Intruders: Hide and Seek.

Ahora que lo pienso y como anécdota, esta es probablemente la música más internacional que nunca haya tenido un videojuego: aunque la grabaciones finales se llevaron a cabo en estudios profesionales de San Sebastián y Bilbao, toda la música la compuse durante una gira de La Oreja de Van Gogh que comenzó por todo Estados Unidos y terminó por Latinoamérica. Cada vez que escucho las distintas partes me recuerda a un avión, un hotel o un país.

Sabemos que has compuesto seis temas para Intruders: Hide and Seek. ¿Cuál es tu tema favorito y por qué?

Cada pieza corresponde a momentos muy distintos del juego, por eso es difícil comparar unas con otras, pero supongo que Winter es el tema más emblemático. Tan melancólico y dulce y sin embargo desgarrador a su vez, por lo que cuenta.

Nocturna, el tema que acompaña al jugador en los menús, es todo un experimento con el que me lo pasé genial torturando a ese pobre piano hasta que sonara tan "afligido". Podría hablar y hablar explicando detalles y anécdotas de toda la banda sonora, pero creo que lo mejor es que el jugador experimente el juego en todo su conjunto.

Puedes escuchar Winter, el tema principal de la banda sonora, aquí.

Puedes escuchar The Unveiling, otro de los temas de la banda sonora, aquí.